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Cinco rituales para calmar tu sistema nervioso

No creo que nadie sepa muy bien cómo ha pasado, pero, como sociedad, hemos llegado al punto de valorar el hecho de vivir estresadas y cargadas con mil quehaceres. ¿Cómo? y mejor aún, ¿por qué?

Necesitamos el cortisol (la hormona del estrés) en nuestro cuerpo, si lo producimos es por algo. Pero cuando mantenemos el estrés durante un largo periodo de tiempo, esto puede ser bastante perjudicial para tu salud en general. De ahí la importancia de aprender a calmar nuestro sistema nervioso con algunas acciones sencillas cuando sintamos que lo necesitamos.





1. La primera herramienta que tenemos a nuestra disposición y la más simple es la respiración. En esta otra entrada te contaba más en profundidad cómo la respiración afecta al sistema nervioso. Pero resumiendo, si respiras de manera profunda y consciente durante al menos 5 minutos, dejando que tu exhalación dure unos segundos más que tu inhalación, tu sistema nervioso simpático se relaja.




2. Otro gran aliado para entrar en un estado más relajado o estable es la respiración alterna. Es un pranayama que nos ayuda a equilibrar el sistema nervioso. Para practicarlo, siéntate en una posición en la que te sientas cómoda, con la espalda alargada. Toma algunas respiraciones por la nariz de forma natural y cuando estés lista sube la mano derecha (izquierda si eres zurda) y tapa la fosa nasal derecha con el pulgar y la izquierda con el dedo anular. Suaviza la presión del dedo anular en inhala por la fosa nasal izquierda. Cambia la presión y exhala por la derecha. Inhala por la derecha y exhala por la izquierda. Y continúa así al menos cinco minutos cambiando de fosa nasal cada vez que exhalas.



3. Mover el cuerpo de cualquier manera te va a ayudar a eliminar cortisol, pero si quieres un impacto más profundo y calmado, las asanas en las que estamos flexionadas son muy buena idea. Un gran ejemplo que puedes practicar antes de dormir es la postura del niño, balasana.




4. Y hablando de dormir, este es otro punto importante. ¡Duerme lo que necesites! Tu cuerpo necesita descanso, y es normal que en épocas donde estés más estresada, necesites dormir más porque tu cuerpo aprovecha el sueño para recuperarse. E intenta, si es posible, tener una franja horaria de sueño similar todos los días de la semana.



5. Y por último, exponte al aire fresco y a la luz solar. Varios estudios han demostrado que pasar tiempo al aire libre reduce el cortisol. Y exponerte a la luz solar, no estar encerrada ya sea en casa o en el trabajo con luz artificial, te ayuda a regular tus biorritmos para darte sensación de calma y ayudarte a dormir mejor.



Y, por supuesto, animar a toda aquella persona que padezca estrés crónico o ansiedad a acudir a un profesional de la salud mental que le ayude a gestionarlo.


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